• Las infecciones osteo-articulares en el niño son especialmente graves por el riesgo de compromiso del cartílago de crecimiento.
  • Frente a fiebre y dolor en una extremidad, sin otro foco, se debe plantear una infección osteo-articular.
  • Es necesario identificar el agente para ajustar la terapia antibiótica.
  • El tratamiento es médico y quirúrgico en la mayoría de los casos.
 
  El tubo con SPS (Polianetol sulfonato de sodio) con tapón amarillo se debe retirar en el Laboratorio de Urgencia (cuando la muestra es tomada en el Hospital) o solicitarse al Laboratorio de Microbiología si la muestra es tomada en alguna UTM) antes de la toma e la muestra  
     
Bibliografía
  1. Krogstad P. Osteomielitis and Septic Artritis. In: Feigin R D, Cherry J D, Demmler G J, Kaplan S L. Textbook of Pediatric Infectious Diseases. Fifht edition. Philadelphia. Saunders 2004:713-36

2. Prado MA, Lizama M, Peña Anamaría, Valenzuela C, Viviani T. Tratamiento intravenoso inicial abreviado en 70 pacientes pediátricos con infecciones osteo-articulares. Rev Chil Infect 2008;25(1):30-36

3. Gutierrez K. Bone and Joint Infections in Children. Pediatr Clin N Am 2005;52:779-794

4. Kaplan S L. Osteomyelitis in Children. Infect Dis Cli N Am 2005;19:787-797

5. Pineda C, Vargas A, Vargas Rodriguez A. Imaging of Osteomielitis: Current Concepts. Infect Dis Clin N Am 2006;20:789-825

6. Kak V, Chandrasekar P. Bone and joint infections in injection drug users. J Infect Dis N Am 2002;16 : 681-695
 
     
     
  Evaluación  
  Infecciones Osteoarticulares  
     

 

 

Introducción

 

Las infecciones osteo-articulares (IOA) son poco frecuentes a cualquier edad. La trascendencia de esta patología está dada por las secuelas, que en niños pueden ser muy invalidantes.

 
     

Patogenia

  Las vías por las que los patógenos pueden alcanzar el tejido óseo y/o articular son:

- Hematógena: como resultado de una bacteriemia sintomática o asintomática. Las zonas más irrigadas del complejo osteo-articular son la metáfisis ósea y la membrana sinovial articular, son por lo tanto las más comprometidas.

- Por contigüidad: como consecuencia de la profundización de una infección de la piel secundaria un trauma, picadura, mordedura, cirugía etc., que alcanza hueso o articulación.

- Inoculación directa: a través de un accidente por el cual un objeto puntiagudo (ej.: una espina) alcanza el hueso y/o articulación.

- Infección de prótesis osteo-articular: es muy rara en niños, por lo general ocurre en el período post quirúrgico.

En los niños menores de 18 meses, los vasos sanguíneos penetran la metáfisis, atravesando la epífisis hasta alcanzar la membrana sinovial; esta distribución explica que en este grupo sea más frecuente encontrar infección asociada de la articulación colindante. Las articulaciones más afectadas por este mecanismo son cadera cuando hay osteomielitis (OM) de fémur proximal y hombro cuando la infección es en húmero proximal.
 
     

Epidemiología

 

La incidencia exacta de IOA en niños se desconoce. En la literatura se describe una incidencia de 1 en 1.000/ 20.000 individuos para OM y 5,5 a 12 en /100.000 para artritis séptica (AS).
En un estudio realizado en el Hospital Dr. Sótero del Río se registró una incidencia de 1,8 casos de IOA por 100.000 habitantes menores de 15 años.

Las AS se concentran en niños menores de 3 años mientras que OM se distribuyen en toda el grupo pediátrico. Ambas afectan más a hombres que a mujeres.

Por lo general estas infecciones comprometen las extremidades inferiores; siendo la localización más frecuente de OM en huesos largos: fémur y tibia, y AS en cadera y rodilla.

El agente etiológico más frecuentemente aislado es Staphylococcus aureus (70% a 90%), seguido por otras bacterias gram positivas como Streptococcus pyogenes, Streptococcus pneumoniae y otros, que varían según edad y técnicas de aislamiento. La probabilidad de aislar los diferentes agentes depende de factores como los siguientes:

a) Edad
Recién nacidos y lactantes menores de 2 meses: además de S. aureus cualquier patógeno que adquiera el paciente en el canal de parto (Streptococcus agalactiae, bacterias Gram negativas entéricas, Lysteria monocytogenes).

Lactantes y pre-escolares: en cultivos habituales S. aureus es el más frecuente. En estudios que utilizan el método de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), Kingella kingae se encuentra con una frecuencia igual o superior a S. aureus; en niños menores de 2-3 años, especialmente si asisten a sala cuna o jardín infantil, si han tenido un cuadro respiratorio o de estomatitis los días previos. Incluso se han descrito brotes.

Haemophylus influenzae tipo b ha perdido importancia desde la introducción de la vacuna conjugada (en Chile, año 1996), pero es necesario recordarlo en pacientes que no tengan completo el esquema de vacunación.

En menores de 3 años S. pneumoniae también puede ser causa de IOA y ocasionalmente S. pyogenes con IOA con puerta de entrada cutanea.

Mayores de 5 años: casi exclusivamente S. aureus, seguido de S. pyogenes. En edades cercanas a la adolescencia las IOA pueden ser causadas por patógenos de transmisión sexual o por agentes de piel en relación a uso de drogas endovenosas.

b) Hospedero
Hay situaciones especiales que hacen al individuo susceptible de adquirir infecciones por agentes inhabituales. Dentro de este grupo se considera a todos los pacientes inmuno-comprometidos y adictos a drogas endovenosas.

Es estos pacientes es aún más importante disponer de todos los medios para la identificación del patógeno ya que la diversidad de agentes es mayor (bacterias, virus, hongos o parásitos).

c) Localización
Merece especial mención la IOA de pies, en que por razones locales de humedad y presencia de infección micótica interdigital, los agentes involucrados pueden incluir hongos y/o Pseudomona spp.

 
     

Cuadro clínico

  La mayoría de los pacientes con IOA son sintomáticos por uno o varios días, siendo los síntomas más frecuentes fiebre, dolor localizado e impotencia funcional.

En OM el dolor es muy intenso incluso en reposo. En AS hay más impotencia funcional e inflamación de la articulación afectada.

Mientras menor es el paciente los síntomas son más inespecíficos como irritabilidad, rechazo alimentario, vómitos, dolor a la movilización de las extremidades, al tomarlo en brazos o al cambiarle pañales. Es en estos pacientes el examen debe ser muy acucioso y dirigido, palpando huesos largos y movilizando activamente las articulaciones, especialmente la cadera.
Recordar que en recién nacido puede afectarse más de un hueso o articulación o ambos siendo esto de vital importancia en el manejo quirúrgico.

Frecuentemente en la historia clínica existe el antecedente del trauma local.
 
     

Diagnóstico

 

El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se confirma con exámenes de laboratorio e imágenes.

a) Laboratorio general
Hemograma: puede haber recuento de glóbulos blancos normal o aumentado.
VHS: elevada en el 90%, alcanza su peak entre el día 3 y 5 y se mantiene elevada por varias semanas, por lo tanto no sirve para seguimiento.

Proteína C reactiva: elevada (en 98% ), alcanza su peak entre el día 2 y 3 y se normaliza con tratamiento anti-microbiano adecuado. Es un examen útil en el diagnóstico, seguimiento, evaluación de la terapia y sospecha de complicaciones.

b) Estudio de líquido articular (ver flujograma)
Cada vez que se extraiga líquido de una articulación deberá ser enviado para estudio citoquímico, tinción de gram y cultivo.

Un recuento de glóbulos blancos en el liquido articular superior a 50.000 por mm3, con predominio de polimorfonucleareas (PMN) es sugerente de infección bacteriana, pero un tercio de las tienen un recuento inferior. (Ver tabla 1).

Tabla 1: Características del líquido sinovial en distintas enfermedades
Entidad
Color/transparencia
Recuento de leucocitos
PMN (%)
Otros
Liquido
normal
Amarillo/claro
< 200
10-25
Artritis séptica
Serosanguinolento/turbio
50.000-300.000
> 75
Glucosa baja, bacterias
LES
Amarillo/claro
5.000
10-20
Células de lupus
ARJ
Amarillo/turbio
15.000-20.000
50-70
Sd. de Reiter
(artritis reactiva)
Amarillo/opaco
20.000
80
Células
de Reiter

LES: Lupus eritematoso sistémico. ARJ: artritis reumatoidea juvenil.
Adaptado de Robertson J, Shilkofski N. The Harriet Lane Handbook. 17º edición. Philadelphia, PA: Elsevier Mosby; 2005.


c) Microbiología


La recuperación de un agente etiológico desde la zona comprometida oscila entre 50 % y 80% de los casos. La positividad de los hemocultivos varía entre 30% y 60%. Se recomienda solicitar siempre dos hemocultivos.

El líquido articular por su bajo pH, no es buena muestra para identificar bacterias y es mejor disponer de un trozo de tejido. La muestra de tejido debe guardarse en solución fisiológica si irá a estudio microbiológico o en formalina si va a biopsia.

El rendimiento del cultivo mejora si la muestra (líquido articular o de punción ósea) se almacena en frascos de hemocultivos automatizados, indicando al laboratorio que prolongue el período de observación,más 7 días, para lograr desarrollo de agentes fastidiosos como Kingella kingae. Se recomienda siempre guardar una alícuota de líquido o tejido refrigerada para procesamiento posterior por otras técnicas en caso de cultivos negativos.

Actualmente las técnicas de biología molecular, como la reacción de polimerasa en cadena o PCR universal son muy prometedoras aunque aún están en etapa de investigación. Si la PCR universal resulta positiva se puede usar una PCR específica para identificar diversos microorganismos.

Sin embargo, el uso de PCR no debe reemplazar al cultivo pues su sensibilidad analítica no es mejor y no permite obtener el antibiograma.

Cuando se realice estudio de biología molecular, la muestra de líquido articular debe transportarse en tubo estéril a 4° C y si es tejido óseo en tubo estéril con suero fisiológico a 4° C.

d) Imágenes
El estudio de imágenes debe considerarse para confirmar la sospecha clínica y para obtener mayor información sobre la localización y extensión del proceso infeccioso y daño de las estructuras óseas y vecinas.

Radiografía simple: es de poca utilidad ya que se altera en forma tardía. En etapas precoces es posible observar sólo aumento de volumen de partes blandas. Las imágenes patológicas aparecen entre los 10-21 días iniciado el cuadro infeccioso. En los niños, por lo general, no se llegan a observar alteraciones óseas porque el diagnóstico es precoz. Su única utilidad es que permite descartar otras causas de dolor óseo localizado como fracturas o tumores.

Ecografía: Permite confirmar el aumento de volumen articular y servir como guía para realizar punción articular o drenaje.

Cintigrafía ósea: tiene excelente sensibilidad, que varía entre 80 y 100%.
Es un examen de gran utilidad y sus ventajas son:


1. Puede ser positiva a las 48-72 horas del cuadro.
2. Evalúa todo el esqueleto y por lo tanto es útil para descartar o confirmar focos múltiples.
3. No requiere sedación.
4. Menor costo que tomografía axial computada (TAC) y Resonancia magnética (RM).
Sin embargo, puede resultar alterada en cuadros de otro origen como tumores, trauma, cambios post quirúrgicos.

TAC: tiene buena resolución de hueso y tejidos blandos pero menor que RM. Es una opción de imagen de segunda línea, excepto en el secuestro óseo en que supera a RM.

RM: excelente sensibilidad (82-100%) y especificidad (75-96%). Al igual que la cintigrafía es muy precoz en detectar foco infeccioso (2-4 días).

Tiene muy buena resolución de hueso y tejidos blandos lo que permite identificar con claridad el foco. Particularmente útil para detectar abscesos asociados a foco de OM y ante la sospecha de OM vertebral o pélvica.

Tiene algunas desventajas como son su alto costo, poca disponibilidad en establecimientos públicos de salud, requiere sedación y da información sólo del sitio anatómico estudiado.

Tratamiento

El tratamiento de las IOA es médico-quirúrgico.

Una vez que se tiene el diagnóstico o si la sospecha diagnóstica es alta, se debe proceder a realizar una cirugía.

En el caso de la artritis séptica, se puede hacer un aseo quirúrgico artroscópico, si lo permite la articulación y las condiciones técnicas. Si no es así, se debe realizar una artrotomía. Dentro del pabellón, se tomarán muestras de líquido para Gram y cultivo y muestras de tejido para cultivo y biopsia. Luego se procede a la realización de un aseo quirúrgico con abundante suero.

En la osteomielitis el tratamiento también es quirúrgico, donde se realiza una ventana ósea, seguido de curetaje y aseo. Se toman muestras de líquido si las colecciones lo permiten, para Gram y cultivo y muestras de tejido óseo para cultivo y biopsia.

Hay una excepción, y es para las osteomielitis de pocas horas de evolución, con una Resonancia magnética que demuestre la inexistencia de colecciones.

La terapia antibiótica empírica debe iniciarse sólo después de haber obtenido las muestras (líquido articular, hueso) y/o drenado el foco. Esta terapia se elegirá según edad del paciente, situación clínica y patrones locales de resistencia antimicrobiana.

Al identificar el patógeno se debe ajustar la terapia según su sensibilidad. (Ver Tabla 2).

Tabla 2.-
Agente etiológico y terapia antibiótica de elección en infecciones osteo-articulares.

Agente
ATB EV
ATB oral
Agente resistente
ATB en alérgicos a penicilina
S. aureus Cloxacilina
Cefazolina
Cloxacilina
Flucloxacilina
Cefadroxilo
HO-SAMR:
Cotrimoxazol
Vancomicina

CO-SAMR:
Cotrimoxazol
Clindamicina
Clindamicina
Cotrimoxazol
S. pyogenes Penicilina Amoxicilina No hay Cotrimoxazol o
cefadroxilo*
S. pneumoniae Penicilina Amoxicilina Dosis altas de Penicilina o Amoxicilina o
Ceftriaxona o
Vancomicina
Cloramfenicol o
Ciprofloxacino o
cotrimoxazol
Kingella kingae Cefalosporinas 2º o 3º generación o Amikacina Cefuroximo o Amoxicilina Infrecuente Ciprofloxacino o
Macrólidos
P. aeruginosa Ceftazidima + Amikacina o
Ciprofloxacino + Amikacina
Ciprofloxacino Según antibiograma No corresponde
ATB: antibiótico. EV: endovenoso. HO-SAMR: S. aureus meticilina resistente adquirido en el hospital. CO-SAMR: S. aureus meticilina resistente adquirido en la comunidad.
*: Considerar alergia cruzada de cefalosporinas con penicilina (15-30%).

La duración total del tratamiento y los días por vía endovenosa se ha ido reduciendo. Hay evidencia que ha mostrado excelentes resultados con regimenes acortados, demostrando además claras ventajas para el niño y su familia. La experiencia internacional y la del hospital Dr. Sótero del Río, ha mostrado que para cualquier IOA la terapia endovenosa de 7 días es suficiente.

La terapia oral de continuación depende de si es AS u OM y de su localización. Para AS de cualquier localización, exceptuando cadera, la duración total de terapia sugerida es de 3 a 4 semanas. Para OM y AS de cadera se sugieren 4 a 6 semanas de terapia total.
El cambio de terapia endovenosa a oral depende de:

  • Paciente afebril al menos 48 horas.
  • Notoria disminución del dolor e inflamación.
  • PCR en descenso.
  • Buena tolerancia oral.
  • Familia comprometida con la terapia y controles del niño.

Sugerencia de esquema antimicrobiano endovenoso empírico:
Según edad:

  • 0-2 meses : Ampicilina + Cloxacilina + Cefotaxima.
  • 2 meses- 5 años: Cloxacilina o Clindamicina + Ceftriaxona
  • 5 años y más: Cloxacilina o Clindamicina + Gentamicina o Amikacina o sólo Cefazolina.

En infecciones de pie se sugiere: Cloxacilina + Amikacina o Ciprofloxacino, o
Cloxacilina + ciprofloxacino + fluconazol.

Sugerencia de esquema antimicrobiano vía oral empírico para seguimiento:

  • 0-2 meses: Amoxicilina-Ac.clavulánico.
  • 2 meses- 5 años: Cefadroxilo o Cefuroximo o Flucloxacilina + Cloranfenicol
  • 5 años y más: Flucloxacilina o Cefadroxilo

Recordar que una vez identificado el agente etiológico, la terapia debe ser rápidamente ajustada tanto para vía parenteral como oral.

Se debe sospechar mala respuesta a terapia si luego de manejo médico y quirúrgico adecuado, el paciente continúa febril, con dolor e inflamación que no cede, Proteina C reactiva en ascenso o que no desciende. En esos casos se sugiere realizar biopsia de tejido óseo o membrana sinovial, repetir cultivos con énfasis en fastidiosos, micobacterias y hongos, más cintigrafía ósea en busca de otro foco.

Seguimiento

Es indispensable un estricto control y seguimiento por un grupo multidisciplinario, idealmente con infectólogo, traumatólogo y fisioterapeuta. Se sugiere control semanal mientras el paciente esté con terapia antimicrobiana. Realizar radiología simple del sitio afectado al mes, 6 y 12 meses. El seguimiento sugerido es de al menos 2 años y mientras menor la edad del paciente se recomienda seguimiento más prolongado.

Situaciones especiales

Esta patología puede llegar a constituir una situación de especial cuidado en las siguientes condiciones:

a) Pacientes inmunosuprimidos: en que por su situación pueden presentar IOA por cualquier microorganismo: bacteria, virus, hongo o parásito. Es así que en este grupo de pacientes se debe afinar muy bien el diagnóstico de la patología de base, terapia inmunosupresora, otros focos, infecciones concomitantes, colonización por microorganismos inhabituales o con resistencia especial.

b) Pacientes usuarios de drogas endovenosas: presentan con mayor frecuencia esta patología y se ven afectadas algunas articulaciones en particular (por ejemplo, columna). Los agentes más frecuentes son los de la población general más otros como Pseudomona spp, Eikenella spp y Candida albicans.

c) Presencia de patógenos resistentes: para S. pneumoniae tener presente resistencia a penicilina y cefalosporinas de tercera generación y para S. aureus comunitario la resistencia a oxacilina.