| Bibliografía |
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- R.M Ruddy,Pain
-Abdomen,Cap. 50 en Textbook of Pediatric Emergency Medicine, 4°
Edition.editado por G.R. Fleisher & S. Ludwig. Lippincott Williams
& Wilkins, Philadelphia 2000
- McCollough M, Scharieff G.Q Abdominal Pain in Children..Pediatr
Clin N Am 53 (2006):107-137
- Wade S.”Infantile colic”: review of therapeutic trials
for colic. BMJ 2001;323:437-40
- Louie J.P. Essential Diagnosis of Abdominal Emergencies in the
first year of life. Emerg Med Clin N Am 25(2007):1009-1040. |
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Evaluación |
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Síndrome
de dolor abdominal |
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El dolor abdominal al igual que el vómito es
un síntoma frecuente e inespecífico en los niños,
en la consulta ambulatoria primaria y en la unidad de Urgencia.
Las causas del dolor abdominal en el niño son variadas: patologías
médicas intraabdominales como diarrea aguda, patologías
de resolución quirúrgica como apendicitis aguda, patologías
extrabdominales como neumonías, patologías sistémicas
como diabetes y patología funcional como el dolor abdominal
recurrente. La frecuencia de las distintas causas de dolor abdominal
varía con la edad y desarrollo del niño. El desafío
para el clínico que recibe un niño con dolor abdominal
es realizar un diagnóstico y tratamiento a tiempo de causas
graves de dolor abdominal y de sus complicaciones sean estas intra
o extraabdominales. |
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Epidemiología |
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El dolor abdominal es el síntoma
principal en el 8-18% de las consultas en un servicio de urgencia
pediátrico, y puede ser síntoma acompañante
en muchas patologías generales.
El 8% de los niños que consultan por dolor abdominal tienen
una apendicitis aguda (ver Capítulo apendicitis aguda), principal
causa de abdomen agudo que requiere cirugía en el niño.
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Fisiopatología del dolor abdominal |
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El dolor abdominal puede ser estimulado por tres
vías neurales:
- Dolor visceral: la distensión de una víscera
estimula los nervios localmente, iniciando un impulso que viaja
por fibras nerviosas aferentes del sistema nervioso autónomo
al tracto espinal y al sistema nervioso central (SNC). Las fibras
nerviosas de los diferentes órganos abdominales se sobreponen
y son bilaterales lo que da cuenta de la poca especificidad del
malestar.Los niños lo perciben como un dolor difuso, mal
caracterizado, generalmente en epigastrio, periumbilical o en
la zona media suprapúbica.
- Dolor somático: transmitido por nervios somáticos
en el peritoneo parietal, músculo o piel unilateralmente
a la médula espinal de T6 a L1, habitualmente es un dolor
bien localizado e intenso. Los procesos intraabdominales manifestarán
dolor somático si la viscera comprometida presenta un proceso
inflamatorio que toca el órgano inervado.
- Dolor referido: participan nervios aferentes de diferentes
sitios que comparten vías a nivel central, como la pleura
parietal y la pared abdominal. Es un dolor en zona alejada del
órgano enfermo.
Hay ciertas enfermedades en el niño que se asocian a dolor
abdominal y que no tienen explicación neurofisiológica,
como síndromes virales, faringoamigdalitis, etc., así,
aunque el dolor abdominal sea localizado el examen físico
debe ser completo.
Tabla 1 Causa de dolor abdominal en niños y adolescentes
Menores de 2 años Preescolares 2-5 años Escolares
Adolescentes
Menores de 2 años |
Preescolares 2-5 años |
Escolares |
Adolescentes |
Comunes |
Cólico del lactante
menor
S. Diarreico agudo
"Síndromes virales"” |
S. Diarreico agudo
Infección Urinaria
Trauma
Apendicitis
Neumonía, asma
"Síndromes virales"
Constipación |
S. Diarreico agudo
Trauma
Apendicitis
Infección Urinaria
Dolor abdominal funcional
Constipación
"Síndromes virales"”
Faringoamigdalitis |
S. diarréico agudo
(SDA)
Gastritis
Colitis
Constipación
Apendicitis
Enf infl pelvica
Neumonía, asma
"Síndromes virales"
Dismenorrea
Ovulación dolorosa
Intolerancia a lactosa |
|
Poco
comunes |
Trauma (Abuso)
Invaginación intest.
Malformaciones intest.
Hernias atascadas
Alergia a proteína |
Divertículo de Meckel
Púrpura de S- Henoch
Toxinas
Fibrosis quística
Invaginación intest.
Síndrome nefrótico |
Enf. Inflamatoria intest.
Ulcera GDl
Colecistitis, Pancreatitis
Diabetes Mellitus
Torsión testicular |
Embarazo ectópico
Torsión testicular
Torsión ovárica
Cólico renal Ulcera
GD Colecistitis
Pancreatitis
Toxinas
Enf.inflamat.intestinal |
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| Raras
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Apendicitis
Vólvulo Tumor Toxinas
Deficiencia de disacaridasas Sínd. de malabsorción
|
Hernias atascadas
Neoplasias
Hemolítico urémico
Hepatitis
Enf. Infl. Intestinal
Quiste de colédoco
Diabetes mellitus |
Toxinas
Cólico renal
Tumores
Torsión ovárica
Invaginación
Piomiositis abdominal |
Tumor
Absceso abdominal |
Modificado
de R.M Ruddy,Pain –Abdomen,Cap. 50 en Textbook of Pediatric
Emergency Medicine,
4° Edition.editado por G.R. Fleisher & S. Ludwig. Lippincott
Williams & Wilkins, Philadelphia 2000
Tabla 2 Patologías graves y/o con riesgo vital que se presentan
con dolor abdominal en niños y adolescentes
Menores de 2 años |
Preescolares 2-5 años |
Escolares |
Adolescentes |
Causas abdominales |
Malformaciones intest.
Invaginación intestinal
Trauma (Abuso) Diarrea Aguda c/ deshid
Hernia atascada
Enf. Hirschprung Vólvulo Apendicitis |
Trauma Invaginación
intestinal Apendicitis
Hernia atascada
Divertículo de Meckel
Obstrucción intest. por bridas
Peritonitis primaria |
Trauma
Apendicitis
Megacolon
Peritonitis 1a ó 2a
Ulcera perforada
Hepatitis fulminante
Pancreatitis |
Trauma
Apendicitis
Embarazo ectópico
Absceso intraabdom
Enf. infl. pélvica
Ulcera perforada o sangrante
Pancreatitis
Torsión ovárica |
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| Causas extraabdominales |
Acidosis metabólica
Secundaria a enf metab.
Intoxicaciones
Sepsis
S. Hemolitico urémico |
Intoxicaciones
S. Hemolítico urémico
Diabetes Mellitus
Sepsis
Miocarditis,
pericarditis |
Intoxicaciones
Diabetes Mellitus
Sepsis
Enf. colágeno |
Diabetes Mellitas
Abuso drogas, Intoxicicación
Enf. colágeno
Sepsis |
Modificado de R.M Ruddy,Pain
–Abdomen,Cap. 50 en Textbook of Pediatric Emergency Medicine,
4° Edition.editado por G.R. Fleisher & S. Ludwig. Lippincott
Williams & Wilkins, Philadelphia 2000
Tabla 3
Causas extra abdominales de dolor abdominal |
Faringoamigdalitis estreptococica
Neumonia
Sepsis
Síndrome hemolítico urémico
Púrpura de Schönlein- Henoch
Diabetes mellitus
Intoxicaciones (plomo, fierro,plantas,anfetaminas,aspirina,
insecticidas,etc.)
Migraña abdominal
Epilepsia abdominal
Meningitis
“Síndromes virales
Leucemia
Crisis hemolíticas
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Etiología |
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La principales causas de dolor abdominal en niños
y adolescentes se resumen en la tabla 1. La tabla 2 destaca las
patologías graves y de riesgo vital que se presentan con
dolor abdominal
Es importante recordar que hay causas extra abdominales que en el
niño se presentan con dolor abdominal cómo síntoma
central. (Tabla 3)
En este capítulo nos referiremos al dolor abdominal sin antecedente
de trauma.
Aproximación general y evaluación:
La evaluación del niño con dolor abdominal es una
tarea difícil y desafiante para el clínico en especial
en niños pequeños .
El examen comienza antes de tomar la historia y de tocar al niño,
la observación de la conducta del niño desde que ingresa
al servicio asistencial antes de interactuar con el equipo de salud
es fundamental; un preescolar que entra corriendo y jugando, probablemente
no tenga una patología grave, en cambio si ingresa en brazos
de un adulto, quejoso o muy quieto, que no reclama mucho al ponerlo
en la camilla parece tener mucho dolor posiblemente tiene una patología
relativamente grave.
La historia clínica suele ser difícil, más
mientras menor sea el niño. En lactantes y preescolares es
el adulto cuidador el que la entrega, y es su interpretación
de la conducta del niño lo que lo hace pensar que éste
tiene dolor abdominal. El que el niño llore mucho o flecte
sus extremidades inferiores o tenga movimientos bruscos lo interpretan
como dolor abdominal. El niño mayor con frecuencia no es
capaz de localizar bien el dolor ni de relatar un orden cronológico
de sus síntomas.
La evaluación inicial debe comenzar con el ABC, ya que patologías
graves se pueden presentar como dolor abdominal, y la prioridad
será siempre la reanimación cardiocirculatoria. Una
vez que hemos estabilizado al niño o comprobado que viene
estable, debemos interrogar por los síntomas:
- características del dolor: tipo, periodicidad, tiempo
de evolución, localización, irradiación,
intensidad, progresión;
- síntomas acompañantes como fiebre, vómitos,
tos, síntomas urinarios, cambios en la piel como ictericia,
palidez, manchas y/o exantemas,
- características del tránsito intestinal y cambio
reciente en la alimentación
- presencia de enfermedades de base o cirugías abdominales
previas,
- consignar entorno familiar , escolar y posibles eventos estresantes.
El examen físico debe ser idealmente con el niño
tranquilo, acercarse amigablemente, no examinar de partida el abdomen
sino observar la movilidad espontánea, la posición
que adopta el niño, el color, hidratación, estado
de conciencia. Luego realizar un examen físico completo.
En abdomen se debe observar la forma, movilidad, distensión,
masas. Auscultar los ruidos hidroaéreos y luego palpar en
forma sistemática cada uno de los cuadrantes en forma suave
observando la sensibilidad, depresibilidad, eventuales masas, resistencia
muscular y signos de irritación peritoneal. El examen físico
siempre debe ser con el niño completamente desnudo.
Una vez realizado este examen completo y con la historia , la mayoría
de las veces podremos hacer una aproximación inicial de si
el niño presenta una patología grave ya sea de resolución
médica o quirúrgica o si se trata de una patología
no grave habitualmente de resolución médica y espontánea.
En aproximadamente un cuarto o un quinto de los casos tendremos
una situación intermedia, este es el grupo que presenta el
mayor desafío pues puede presentar o evolucionar a un abdomen
agudo.
Características de algunas entidades nosológicas que
consultan por dolor abdominal como síntoma principal.
Se presentan según edad del niño y por su alta frecuencia
de consulta o bien por la gravedad y eventual riesgo vital o de
secuelas graves si no se realiza un diagnóstico y terapia
adecuada a tiempo. No se incluye el síndrome diarreico agudo
ni la apendicitis aguda ( ver capítulos respectivos). |
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Recién nacido a 2 años |
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Cólico del lactante menor o cólico
vespertino o simplemente cólico
Es la causa más frecuente de consulta por dolor abdominal
o llanto en niños desde las 3 semanas de vida hasta los tres
meses, en los servicios de urgencia y en la consulta ambulatoria.
El cólico del lactante menor afecta a 1 de 6 familias y es
algo más frecuente en madres de mayor edad y con nivel educacional
superior.
La causa del cólico no está clara, algunos lo relacionan
a mayor producción de gas en el intestino, otros expertos
consideran que es parte de la distribución normal del tiempo
de llanto del niño, y esta varía de niño en
niño, al igual que la tolerancia de los padres.
El cólico del lactante menor se presenta habitualmente desde
la segunda semana de vida del niño y se caracteriza por períodos
de llanto con enrojecimiento facial en ocasiones distensión
abdominal y flexión de las extremidades inferiores, con períodos
cortos en que el niño calla y luego vuelve a llorar a pesar
de estar alimentado, de tomarlo en brazos o cualquier otro esfuerzo
que los padres hagan para calmarlo. Habitualmente se presenta en
horario vespertino y puede durar de minutos hasta 3-4 horas. Suele
ser más intenso entre las 4 a 8 semanas de vida y pasar espontáneamente
a las 12 semanas de vida. Al examen el niño se observa saludable,
con buen incremento ponderal y no presenta vómitos, fiebre
ni diarrea.
El diagnóstico diferencial de un lactante pequeño
con llanto inconsolable se debe hacer con otras causas corregibles,
como hernias inguinales atascadas o complicadas, fisuras anales
, torniquetes de pelo, abrasiones corneales, cuerpos extraños
en los pañales, hematomas , fracturas, infecciones, reacciones
a drogas e invaginación intestinal.
Tratamiento: no hay medicamentos que hayan demostrado ser útiles
y seguros. El tratamiento es asegurar a los padres que esta condición
no es grave, que se debe a la distribución normal del tiempo
de llanto del niño y que pasará espontáneamente
alrededor de las 12 semanas de vida.
Hernia inguinal atascada
Su prevalencia oscila entre 0.8% a 4.4% de la población,
suele ser más frecuente en hombres (3:1) y al lado derecho(2:1).Tienen
mayor riesgo de presentar hernias inguinales los niños prematuros
(30%) e hipotiroideos congénitos El atascamiento o encarcelamiento
de las hernias inguinales ocurre en el 31% de la población
general y entre el 6%-18% en la población pediátrica
y en la que es más frecuente que ocurra en el primer año
de vida y la mayoría en los dos primeros meses de vida.
Se estima que el 80% a 90% de los recién nacidos presentan
una vaginalis persistente y que esta se cierra en los primeros 6
meses de vida. Una falla en este cierre resulta en una hernia inquinal
indirecta. Cualquier niño con una hernia inguinal corre el
riesgo de que su intestino se atasque en ella o en casos graves
se estrangule, en niñas puede introducirse en la hernia un
ovario y en ocasiones sufrir una torción.
La mayoría de las hernias inguinales son asintomáticas,
pero cuando el intestino u otra estructura intraabdominal se atasca,
habitualmente a nivel del anillo interno, el niño puede presentar
una variedad de síntomas y signos: inicialmente puede estar
incomodo o irritable, con llanto que la madre reconoce como diferente
al habitual.. A medida que progresa a la estrangulación aparece
distensión abdominal, vómitos y hasta compromiso de
conciencia. Al examen físico se observará un niño
con llanto a veces inconsolable o bien decaído y letárgico
si ya ha ocurrido la estrangulación. Al examinar abdomen
y zona genital se observará aumento de volumen en la zona
inguinal con o sin masa escrotal, en las niñas puede haber
aumento de volumen doloroso en zona crural o en la zona inguinal
hacia labios mayores.
Signos tardíos de estrangulación de la hernia son
shock, deposiciones con sangre y signos de irritación peritoneal.
En ocasiones las hernias inguinales “debutan atascándose”,
forma de presentación relativamente frecuente en los prematuros.
Diagnóstico diferencial: es difícil confundir el diagnóstico
dado las características del examen físico, debe hacerse
con hidrocele y otros aumentos de volumen en zona inguinal como
adenopatías o tumores. Lo más importante es realizar
un examen físico completo con el niño desnudo cuando
consulta por llanto persistente o dolor abdominal.
Exámenes de laboratorio habitualmente no se requieren. Si
existe duda de que tipo de masa es la que se observa o palpa en
la región inguinal la ultrasonagrafía es la modalidad
diagnóstica de elección.
Tratamiento: La mayoría de las hernias inguinales atascadas
se pueden reducir manualmente y resolver quirúrgicamente
electivamente en un lapso cercano de tiempo. Cuando una hernia se
ha atascado entre 15 a 20 % recurrirá el atascamiento.
Si la hernia no se puede reducir o se sospecha una estrangulación
debe resolverse quirúrgicamente en forma inmediata previa
estabilización hemodinámica del niño.
Invaginación Intestinal
Es la introducción o prolapso de una parte del intestino
dentro del lumen de la parte distal de este. El tipo más
frecuente (90%) es la invaginación ileo cólica.. Al
invaginarse el intestino arrastra los vasos sanguíneos mesentéricos
al lumen distal, resultando en obstrucción del retorno venoso
lo que produce edema, sangramiento de la mucosa, mayor presión
en la zona y si esto persiste por un tiempo prolongado lleva a obstrucción
del flujo arterial con necrosis intestinal y perforación
posterior.
La mayoría de las invaginaciones en el niño menor
de 2 años no tienen una “cabeza” de invaginación,
esto es algún elemento que favorezca o guíe el lumen
intestinal a invaginarse. En cambio en los niños mayores
es más frecuente que esta “cabeza” exista y suele
ser: un divertículo de Meckel, apéndice, lipoma, pólipo
intestinal, púrpura de Schönlein –Henoch, etc.
Epidemiología: es la causa más frecuente de obstrucción
intestinal en niños menores de 2 años de vida. Se
estima que ocurre en 1 de cada 2000 niños . La edad de presentación
es entre los 3 meses y los 5-6 años, con el pico de incidencia
entre los 5 y 12 meses de edad, algo más frecuente en niños
que niñas (3:2).
La presentación clásica descrita de la invaginación
intestinal es dolor abdominal cólico, intermitente con vómitos
y deposiciones mucosas sanguinolentas como mermelada de grosella
(o frambuesa), que se presentan solo en 20-40% de los casos.
Los síntomas más frecuentes son dolor y vómitos.
El dolor abdominal es el motivo principal de consulta y es clásicamente
cólico, dura entre 1- 5 minutos en que el niño llora
y puede flectar las rodillas hacia el abdomen, seguido de un período
sin dolor de duración variable entre 5 – 20 minutos
o más, en que el niño se ve mejor pero habitualmente
se queda más o menos quieto y se ve cansado. Los vómitos
pueden presentarse en conjunto con el dolor y habitualmente no son
biliosos ni de otras características especiales.
Al examen el niño puede estar con el cólico lo que
ayudará a su diagnóstico, o bien el niño puede
presentarse en el momento intercólico: donde habitualmente
está tranquilo, decaído algo pálido con un
abdomen habitualmente blando en el hemiabdomen izquierdo pero sensible
o se puede palpar francamente una masa en el cuadrante superior
o inferior derecho del abdomen (20-25%).
La ausencia de deposiciones sanguinolentas o sangre franca no descarta
el diagnóstico. Cuando hay dudas de la historia y al momento
del examen el niño no está con dolor es útil
dejar al niño un tiempo en observación .
Una forma de presentación poco habitual de invaginación
intestinal especialmente en niños menores de 2 años
es con letargia, compromiso de conciencia progresivo, palidez y
ocasionalmente deshidratación de inicio agudo y sin causa
aparente.
La invaginación intestinal es una de las patologías
difíciles de diagnosticar en niños menores de 2 años
especialmente si el clínico no la tiene muy presente en su
espectro de diagnóstico diferencial: el síntoma más
importante es el dolor abdominal que puede no ser muy diferente
del dolor de un síndrome diarreico agudo, un cólico,
por gases, dolor por trauma etc.
El diagnóstico diferencial debe hacerse con otras entidades
que pueden ser graves como malrotación intestinal con vólvulo,
enfermedad de Hirschsprung, apendicitis, abuso, infección
urinaria, cólico renal etc. En los casos que se presenta
con compromiso de conciencia con meningoencefalitis, intoxicaciones
etc.
El SDA habitualmente se presenta con más diarrea que la invaginación;
en el vólvulo probablemente será más importante
en la historia la cuantía y número de vómitos;
el cólico renal es poco frecuente en niños pequeños,
puede presentar hematuria. Finalmente algunos exámenes de
imágenes nos ayudarán en el diagnóstico diferencial.
Exámenes de Laboratorio: exámenes de laboratorio diferentes
a imágenes no descartan ni confirman el diagnóstico
de invaginación intestinal. La Radiografía de abdomen
simple es poco sensible y poco específica, inicialmente puede
ser normal y a medida que la enfermedad avanza puede mostrar signos
considerados característicos: masa de tejido blando en el
cuadrante superior derecho que se marca en el borde hepático,
el signo del menisco: gas en el colon que delinea la punta de la
invaginación, el signo de diana o del picaron: masa de tejido
blando rodeada por grasa peritoneal hiperlúcida.
La ultrasonografía es el método de elección,
permite hacer el diagnóstico controlar posterior al tratamiento
y descartar o confirmar otras causas intraabdominales de dolor como
torción ovárica, vólvulo, cólico renal,
apendicitis etc.
El hallazgo característico en la ultrasonografía es
el signo de diana o del picarón : un anillo hipoecogénico
con un centro con anillo hiperecogénico.
Tratamiento: es de urgencia y consiste en reducir la invaginación,
esto se realiza con enema neumático o con bario. La reducción
neumática o con bario debe realizarse siempre avisando previamente
al cirujano por si ésta no resulta o hay perforación.
La presencia inicial de signos de perforación , peritonitis
o si se sospecha necrosis intestinal son contraindicaciones de reducción
neumática y deben ser siempre tratadas quirúrgicmente.
Después de una reducción exitosa el niño debe
hospitalizarse por al menos 24 horas para observación ya
que un pequeño porcentaje (0.5% -15%) puede tener recurrencia
de la invaginación, usualmente en las 24 horas siguientes
y ocasionalmente días o semanas después.
Niños de 2 – 5 años
A esta edad el niño ya puede localizar el dolor y si se queja
de dolor abdominal intenso habitualmente es por una causa orgánica,
generalmente alguna enfermedad inflamatoria infecciosa como síndrome
diarreico agudo, infección urinaria, infecciones respiratorias.
Como a toda edad el clínico debe determinar si este dolor
es agudo o crónico, y en caso de dolor agudo siempre debe
descartar o confirmar una causa de resolución quirúrgica.
Un preescolar que se ve enfermo y con síntomas subagudos
puede presentar una condición de resolución quirúrgica
complicada como una apendicitis perforada con peritonitis, ya que
a esta edad el síntoma dolor abdominal puede ser subvalorado
por los padres y por el clínico, pues es común a entidades
de resolución quirúrgica y a entidades médicas
especialmente infecciosas como faringitis, neumonías, infección
urinaria etc.
En este grupo etario las causas más frecuentes de dolor abdominal
de resolución quirúrgica son apendicitis aguda, habitualmente
de presentación atípica, y ocasionalmente invaginación
intestinal o malrotación.
Es importante recordar que a esta edad el dolor abdominal es un
síntoma acompañante frecuente en múltiples
entidades nosológicas, como faringitis, neumonías,
crisis bronquiales obstructivas con algún grado de hipoxemia,
infección urinaria, debut de diabetes mellitus, púrpura
de Schönlein-Henoch, hepatitis etc;.
Laboratorio: los exámenes de laboratorio deberán elegirse
de acuerdo a la sospecha clínica ya sea para confirmarla
o para descartar una patología potencialmente grave o de
resolución quirúrgica, así si un niño
se nos presenta con dolor abdominal subagudo, decaído deshidratado
sin pérdidas importantes de líquido por diarrea o
vómitos siempre deberá realizarse una medición
de glucosa en sangre para confirmar o descartar un debut de diabetes
mellitus. O un niño que se queja de dolor abdominal, con
fiebre alta, vómitos, respiración quejosa, deberemos
descartar o confirmar una neumonía con una radiografía
de torax.
Niños mayores de 5 años
A esta edad el espectro de las entidades que producen dolor abdominal
se amplía, a las causas orgánicas de resolución
médica o quirúrgica se agrega el dolor funcional y
el síndrome de intestino irritable.
Las causas orgánicas de dolor abdominal siguen siendo inflamatorias
como síndrome diarreico agudo, infección urinaria,
infecciones respiratorias y apendicitis. Se agregan otras causas
como constipación aguda, distención colónica
por gases, adenitis mesentérica, cólico renal, en
las niñas complicaciones anexiales como quistes o tumores
ováricos, ovulación dolorosa, en niñas que
ya han tenido su menarquia no se debe olvidar el embarazo, embarazo
ectópico, y la enfermedad inflamatoria pelviana. En varones
la torsión testicular puede debutar con dolor abdominal.
La patología de resolución quirúrgica más
frecuente a esta edad es la apendicitis (ver capitulo)
Al igual que a otras edades la historia clínica y el examen
físico completo ayudarán al clínico a orientar
sus hipótesis diagnósticas. La historia en lo posible
debe ser obtenida directamente del niño, a mayor edad de
éste podrá aclarar las características del
dolor, aparición cronológica de los diferentes síntomas
y signos y también colaborará en precisar el sitio
del dolor.
Los exámenes de laboratorio se elegirán según
oriente la historia y examen físico.
Probablemente los más útiles para descartar o confirmar
una patología de resolución quirúrgica sean
los exámenes de imágenes, como la ultrasonografía
y Tomografía axial computarizada de abdomen. En las niñas
deberá siempre requerirse al radiólogo la visualización
de pelvis.
La colelitiasis o colecistitis son poco frecuentes en niños
pero se pueden presentar a cualquier edad, siendo más frecuente
en este grupo etario y más cercana a la adolescencia, más
frecuente en niñas. Se presenta habitualmente con dolor tipo
cólico en hipocondrio derecho habitualmente acompañado
de vómitos.
En escolares es frecuente la consulta por dolor abdominal, fiebre
y vómitos de inicio brusco, la mayoría de las veces
esta tríada corresponde a la forma de presentación
de la faringoamigdalitis estreptococica,
Resumen:
El dolor abdominal es uno de los síntomas
frecuentes que motiva consultas en los servicios de urgencia. La
historia y examen físico cuidadosos, permiten la mayoría
de las veces distinguir aquellos casos que requerirán intervención
quirúrgica u hospitalización. Los exámenes
de laboratorio están indicados sólo para confirmar
los diagnósticos sospechados clínicamente.
La causa orgánica más frecuente de dolor abdominal
a todas las edades es el síndrome diarreico agudo y apendicitis
la causa más frecuente de abdomen agudo de resolución
quirúrgica, y es el diagnóstico más importante
a excluir especialmente en el escolar y adolescente.
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