Histología
Labios mayores: constituidos por piel. Epidermis con epitelio
escamoso estratificado, cornificado. Anexos cutáneos: pelos, glándulas
sebáceas, odorosas apocrinas y ecrinas sudoríparas. Tejido
adiposo en el conjuntivo subepitelial.
Labios menores: epitelio escamoso estratificado no cornificado;
tejido conjuntivo vascularizado, sin tejido adiposo. Hay glándulas
sebáceas, escasas glándulas apocrinas y ausencia de folículos
pilosos.
Clítoris: tejido conjuntivo subepitelial ricamente vascularizado,
con cuerpos cavernosos (tejido muscular eréctil) y rica inervación.
Vestíbulo (espacio entre el clítoris, labios menores
y meato urinario): revestido por epitelio escamoso estratificado no cornificado;
tejido conjuntivo vascularizado, con glándulas mucosecretoras (glándulas
vestibulares menores).
Glándulas de Bartholino: son glándulas mucosecretoras,
ubicadas en la zona posterior de los labios mayores. Los conductillos
están revestidos por epitelio estratificado cilíndrico;
los conductos, por epitelio transicional, y el conducto mayor, en su desembocadura
en la vagina, por epitelio escamoso estratificado. Pueden originarse quistes
por oclusión de conductos.
Vagina: epitelio escamoso estratificado no cornificado, sin glándulas
en el conjuntivo, que es ricamente vascularizado.
Distrofias Vulvares
Son lesiones que se presentan como zonas blanquecinas y que histológicamente
muestran alteraciones mixtas, de la arquitectura epitelial y de la dermis,
no neoplásticas. No tienen potencial maligno mientras no se encuentren
en ellas atipias celulares del epitelio escamoso. Producen prurito. Se
reconocen las siguientes:
Liquen escleroso (distrofia vulvar atrófica): atrofia epidérmica,
con borramiento de las crestas interpapilares e hiperqueratosis superficial;
homogenización de la dermis superficial e infiltrado redondocelular
bajo esta banda dérmica homogénea.
Hiperplasia escamosa (distrofia vulvar hipertrófica): hiperplasia
epitelial, con alargamiento, ensanchamiento y fusión de crestas
interpapilares; hiperqueratosis; infiltrado redondocelular en la dermis.
Las alteraciones son inespecíficas (hay que descartar, entre otras
cosas, candidiasis).
Hay formas mixtas, con focos de atrofia y otros de hiperplasia.
Displasias
Son equivalentes a las encontradas en el cuello uterino. Se denominan
neoplasias intraepiteliales vulvares (NIV I: displasia leve, NIV II: displasia
moderada, NIV III: displasia avanzada o carcinoma in situ). La asociación
con el carcinoma invasor es menos estrecha que en el cuello uterino, lo
mismo vale para la asociación entre neoplasia escamosa vulvar y
el virus papiloma. Se manifiestan como lesiones blanquecinas, generalmente
ubicadas hacia la línea media, pruriginosas. NIV I es frecuentemente
multifocal; NIV II y NIV III, frecuentemente únicas, en el 50%
de los casos hay lesión intraepitelial o invasora en el resto del
tracto genital, con mayor frecuencia en el cuello uterino.
Estas lesiones se dan en dos tipos de pacientes: a) mujer joven (generalmente
de menos de 40 años), con NIV de largo tiempo de evolución,
asociada a infección por virus papiloma y multifocal. Virus papiloma
de oncogenicidad baja, intermedia o alta (los mismos tipos que en el cuello
uterino); b) mujer mayor, con lesión intraepitelial de corta evolución,
que infiltra precozmente, sin asociación con virus papiloma.
Cáncer Vulvar
Carcinoma escamoso
Representa cerca del 90% de los cánceres de la vulva y el 3,5%
de los ginecológicos. Cuando es microinvasor ( infiltración
de no más de 1 mm de profundidad en el estroma) el riesgo de
metástasis es despreciable.
Melanoma
En frecuencia es el segundo tumor maligno de la vulva (cerca del 10%
de los cánceres vulvares). Constituye el 3-4% de los melanomas
en la mujer, a pesar de que la vulva representa sólo el 1% de
la superficie corporal. La mayoría es de tipo de extensión
superficial o de lentigo maligno.
Adenocarcinoma
Poco frecuente. Existe una forma especial de adenocarcinoma: la enfermedad
de Paget de la vulva. Se trata de células de carcinoma mucosecretor
intraepidérmicas, en la mayoría de los casos (75%) sin
lesión en la dermis. Se originaría de una célula
multipotente (con capacidad de diferenciarse a queratinocito y célula
mucosecretora) del estrato germinativo embrionario de la epidermis.
La infiltración tumoral compromete también anexos cutáneos.
Es de evolución lenta.
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