Lesiones isquémicas del intestino
Infarto
Patogenia .El infarto intestinal puede producirse por: a) trombosis
o embolia de la arteria mesentérica superior o trombosis de la
vena mesentérica (infarto venoso ) ; b) por estenosis de arterias
o venas mesentéricas junto a una disminución del flujo;
c) en los casos de vólvulo, intususcepción o hernia estrangulada
se produce compresión vascular que lleva al infarto.
Morfología. El infarto es más común en
el intestino delgado. Compromete un segmento definido de intestino en
que todas las zonas presentan la misma lesión. Es un infarto
hemorrágico transmural, con reacción inflamatoria aguda
de la serosa (peritonitis). La invasión del tejido desvitalizado
por bacterias del lumen determina gangrena y peritonitis purulenta.
Enterocolopatía hemorrágica
Patogenia. Es consecuencia de hipoperfusión en cuadros
como el shock y la insuficiencia cardíaca, sin oclusión
de los vasos mesentéricos.
Morfología. Compromete el intestino delgado o el grueso,
con hemorragia y necrosis de la mucosa y submucosa, de distribución
segmentaria o en focos múltiples, a veces alejados entre sí;
no hay necrosis de la túnica muscular ni reacción inflamatoria
de la serosa. La necrosis de la mucosa da origen a una inflamación
pseudomembranosa (enterocolitis isquémica ).
Evolución. Si el paciente sobrevive, la lesión
es recuperable con regeneración y reparación. En otras
ocasiones puede complicarse con infección bacteriana.
Lesión crónica postisquémica
Es una secuela cicatricial de episodios agudos de enterocolopatía
hemorrágica, a veces repetidos. Afecta un segmento de intestino
que presenta estenosis, mucosa atrófica, a veces ulcerada, y
fibrosis de la submucosa, en la que puede haber una reacción
inflamatoria crónica y macrófagos con hemosiderina.
Obstrucción Intestinal
Se entiende por obstrucción intestinal la presencia de estenosis
u oclusión orgánica del lumen, o bien ,las alteraciones
de la motilidad de la pared que impiden la progresión del contenido
intestinal.
Las causas de obstrucción orgánica pueden ser:
a) impactación de cuerpos sólidos en el lumen:
cálculos biliares que pasan al intestino por una fístula
colecisto-duodenal o colecisto-yeyunal, deposición estercorácea,
ovillos de parásitos (áscaris en niños), bezoar
(cuerpo extraño formado en el estómago por material vegetal
de los alimentos o por pelos);
b) engrosamiento de la pared: cicatrices, tumores, vólvulo,
intususcepción;
c) compresión extrínseca: más frecuentemente
por bridas o hernia estrangulada (Fig. 4-7).
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Figura 4.7
a: hernia, b: intususcepción, c: obstrucción
intestinal por bridas, d: óvulo |
Vólvulo
Es la torsión de más de 180 grados de un segmento de
intestino que tiene meso (intestino delgado, sigmoides) (Fig. 4-7).
En el intestino delgado frecuentemente es provocado por la presencia
de bridas fibrosas entre asas; en el sigmoides, por un meso amplio.
La torsión determina obstrucción del lumen y además
de los vasos sanguíneos y provocar un infarto intestinal.
Intususcepción
Es la invaginación de un segmento de intestino en el segmento
vecino, generalmente el distal. Suele ser desencadenada por una lesión
con aumento de volumen focal de la pared (pólipos o cáncer
en los adultos). Es más frecuente en niños menores de
1 año, generalmente en el íleon distal, donde hay una
hiperplasia folicular linfática fisiológica.
El segmento invaginado sufre obstrucción y compresión
vascular, con edema, hemorragia e infarto; estas alteraciones también
pueden afectar al segmento externo o vaina (Fig. 4-7).
Hernia estrangulada
Es una complicación de una hernia o protrusión de un
asa de intestino, cubierta por peritoneo visceral y parietal, a través
de un orificio o una zona de debilidad de la pared abdominal (Ej.: hernia
del conducto inguinal). La estrangulación consiste en el atascamiento
irreductible por constricción del asa por el borde del orificio
herniario, con la consecuente compresión vascular, necrosis y
gangrena (Fig. 4-7).
Evolución de la obstrucción intestinal
Los episodios de obstrucción acompañados de compromiso
vascular inicial (vólvulo, intususcepción, hernia estrangulada)
tienen una evolución propia de éste. En los casos de lesiones
que determinan obstrucción lenta del lumen, se produce una hipertrofia
de la túnica muscular propia en el segmento preestenótico,
seguido de dilatación del mismo, retención ascendente
de contenido intestinal, con acumulación de gases y de líquido.
Se produce proliferación de bacterias, absorción de sustancias
tóxicas, inflamación transmural y peritonitis.
Inflamaciones del Intestino
Enteritis es una inflamación del intestino delgado; colitis ,
del intestino grueso; la enterocolitis afecta al intestino delgado y al
grueso; tiflitis , inflamación del ciego; proctitis , del recto.
Inflamación catarral
La inflamación catarral del intestino delgado o grueso puede
ser secundaria a intolerancia a alimentos, intoxicación alcohólica,
infección por Salmonella , Escherichia coli enteroinvasora, Yersinia
, Campilobacter o virus.
Morfología: el intestino está dilatado; la mucosa, hiperémica,
a veces con petequias, con abundante secreción de mucus e infiltración
de polinucleares en la lámina propia de la mucosa.
Inflamación pseudomembranosa
Existen dos formas de inflamación pseudomembranosa: una reacción
inespecífica del intestino delgado o grueso a factores como la
coprostasia, la uremia, la infección por Shigella o la isquemia
(enteritis o colitis isquémica), y otra forma que constituye
una entidad: la colitis pseudomembranosa (Fig. 4-8).
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Figura 4.8
Colitis pseudomembranosa profunda |
En la forma inespecífica se observa una inflamación intestinal
con necrosis de la mucosa y una pseudomembrana verdusca constituida
por fibrina y detritus, teñida por pigmentos biliares. La pseudomembrana
evoluciona hacia una costra más dura, que luego se desprende
y deja una zona de erosión o de úlcera, dependiendo de
la profundidad de la necrosis.
La colitis pseudomembranosa es una complicación grave, a menudo
mortal, en pacientes que han recibido tratamiento antibiótico
o han sido sometidos a una operación gastrointestinal. Producida
por el bacilo Clostridium difficile , comensal habitual del intestino;
produce una toxina que, bajo las condiciones descritas, es capaz de
dañar la mucosa del colon.
Macroscopía: el colon presenta la mucosa hiperémica,
sembrada de placas blanco amarillentas que miden desde 2 mm. a más
de 1 cm. Histología: mucosa hiperémica; en las zonas con
placas, hay pérdida del epitelio superficial, las criptas están
distendidas por mucus con polinucleares, pseudomembrana superficial.
Tuberculosis intestinal
La primoinfección tuberculosa de localización intestinal
es la más frecuente después de la pulmonar; se produce
por ingestión de bacilos, generalmente en la leche. Se produce
una lesión caseosa ulcerada pequeña en el íleon,
cerca de la válvula ileo-cecal que cura con rapidez y deja una
cicatriz en general imperceptible. Hay una linfoadenitis caseosa en
ganglios mesentéricos, que cura con calcificación.
La tuberculosis de reinfección del intestino es una complicación
de una tuberculosis pulmonar cavitada. Se produce por deglución
de esputo bacilífero. Afecta principalmente el íleon,
en forma de una lesión caseosa de placas de Peyer, que luego
se reblandece y elimina. La inflamación caseosa se extiende en
sentido circular, siguiendo el trayecto de los vasos linfáticos.
Se constituye así una úlcera de ubicación antimesentérica
de 1 a 5 cm., de eje mayor transversal, que incluso puede ser anular,
abarcando todo el perímetro del intestino (Fig. 4-9). La progresión
lenta de la lesión caseosa y el componente productivo en la túnica
muscular, en la serosa y en el mesenterio, que progresa a la fibrosis,
determinan frecuentemente estenosis del lumen intestinal; en cambio
no hay tendencia a la perforación.
Fiebre tifoidea
El nombre de esta enfermedad deriva de tu``fo" (tyvphos) oscurecimiento
(de los sentidos). Las enfermedades llamadas propiamente tifus son producidas
por rickettsias. Por ejemplo, el tifus exantemático, producido
por una rickettsia que tiene un ciclo hombre-piojo-hombre. Igual que
la tifoidea se caracterizan clínicamente por malestar, cefalea
intensa, fiebre, estupor y erupción cutánea.
La fiebre tifoidea, causada por Salmonella typhi (bacilo de Eberth)
es una septicemia con compromiso del sistema retículoendotelial
con proliferación de histiocitos y formación de tifomas
(granulomas histiocitarios con tendencia a la necrosis) y lesiones intestinales
características. El bacilo se ingiere con agua y alimentos contaminados.
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Figura 4.9
Ulcera intestinal tuberculosa. Ulcera transversal, anular. En el
fondo y en los bordes, múltiples tubérculos |
En el curso de la fiebre tifoidea se distinguen las siguientes fases:
1) Período de incubación: aproximadamente
10 días. El bacilo penetra en la mucosa del yeyuno e íleon
y llega al tejido linfoide intestinal, desde donde pasa a los ganglios
mesentéricos donde se reproduce, para seguir vía conducto
torácico a la sangre.
2) Enfermedad clínica: alrededor de 4 semanas.
Durante esta fase, hay bacteremia en la primera semana, luego el bacilo
se elimina en las deposiciones vía conductos biliares. Se produce
proliferación histiocitaria.
Lesiones intestinales
Siguen un curso en cuatro etapas, que en general coinciden con cada
semana de la enfermedad clínica (Fig. 4-10 y 4-11):
Tumefacción medular (primera semana): compromiso de
las placas de Peyer (ileotifus), de los folículos linfáticos
del colon derecho (colotifus), o de ambos sectores (ileocolotifus).
Las placas se presentan con su contorno ovalado muy destacado, solevantadas,
húmedas y blandas, encefaloideas. Histología: edema
e infiltración por células de Rindfleisch (histiocitos
que pueden fagocitar linfocitos, eritrocitos y bacterias)
Escarificación (segunda semana): la superficie de la
placa aparece necrótica, de color amarillento verdoso, adherente.
Ulcera sucia (tercera semana): se desprende el material necrótico
y queda una solución de continuidad de bordes y fondo anfractuosos.
En el íleon son característicamente úlceras ovaladas
de eje mayor longitudinal, predominantemente antimesentéricas.
En el colon, redondas, sin distribución especial en el perímetro.
Ulcera limpia (cuarta semana): se ha removido el material
necrótico; los bordes y el fondo aparecen más lisos.
En la sucesión cronológica descrita, la evolución
de las lesiones más cercanas a la válvula ileo-cecal
están en una fase algo más avanzada que la del resto.
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Figura 4.10
Tifoidea. Aspecto macroscópico: a: tumefacción
medular, b: escarificacíón, c: úlcera
sucia |
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Figura 4.11
Tifoidea. Aspecto macroscópico: a: tumefacción
medular, b: escarificación, c: úlcera
sucia |
Lesiones extraintestinales
Roséolas: en primera a segunda semana. Manchas rojizas
de la piel, de 1 a 5 mm., especialmente en cara anterior del abdomen.
Histología: capilares dérmicos dilatados rodeados por
edema y macrófagos.
Infiltración histiocitaria dispersa y tifomas en: ganglios
mesentéricos, bazo (esplenomegalia blanda 200-500 g), hígado
y médula ósea.
Lesiones degenerativas: tumefacción turbia hepática
(hepatomegalia); tumefacción turbia, degeneración hidrópica
y degeneración grasosa miocárdica, con necrosis celular
e infiltración redondocelular (miocarditis tífica).
Degeneración de Zenker en músculos abdominales.
Compromiso de vesícula biliar: la vesícula es
un reservorio de bacilos, a partir del cual el individuo se convierte
en portador (y diseminador) de gérmenes. Puede haber colecistitis
aguda durante o después de la enfermedad (incluso años):
la inflamación puede ser catarral, purulenta o gangrenosa,
con o sin litiasis.
Convalescencia y complicaciones
En la convalescencia se regeneran las úlceras, sin dejar estenosis;
desaparece la proliferación histiocitaria. Las complicaciones
de las úlceras intestinales son: hemorragia, más frecuente
en la tercera y cuarta semana , y perforación, más frecuentemente
en la segunda, tercera y cuarta semana.
Enfermedad de Crohn
Enfermedad de causa y patogenia desconocidas, que evoluciona por crisis
de diarrea, fiebre y dolor abdominal. Se caracteriza por una inflamación
crónica segmentaria transmural del intestino, en ocasiones granulomatosa.
En el curso de la enfermedad pueden producirse, además, lesiones
extraintestinales: uveítis, colangitis esclerosante y amiloidosis.
Lesión intestinal
Macroscopía: la lesión intestinal afecta en
alrededor de la mitad de los casos un segmento comprendido por la
porción distal del íleon y el ciego, le siguen en frecuencia
los compromisos de un segmento de: intestino delgado, colon (colitis
granulomatosa ) y tracto anorrectal. Pueden estar afectados dos segmentos
alejados, entre los cuales la pared intestinal está indemne.
El segmento intestinal afectado mide desde unos pocos centímetros
hasta más 25 cm. de longitud. Está ligeramente disminuido
en su diámetro externo, con la pared engrosada y el lumen estrechado.
En la superficie interna se observan úlceras superficiales
lineales, unidas en trechos por úlceras transversales, que
delimitan islotes de mucosa algo tumefacta; el conjunto se asemeja
a una calle empedrada (Fig. 4-12).
Histología: hay infiltración inflamatoria crónica
de la lámina propia de la mucosa, edema de la submucosa y subserosa,
en las que se observan acúmulos redondeados de linfocitos.
En la mucosa se observan erosiones, que luego se transforman en las
úlceras lineales descritas. Algunas úlceras, muy estrechas,
penetran hacia la túnica muscular (fisuras). En alrededor de
la mitad de los casos se observan granulomas epiteloideos (sin necrosis)
en la submucosa, subserosa y ganglios linfáticos mesentéricos.
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Figura 4.12
Enfermedad de Crohn. G: granulomas, L: folículos
linfoides, F: fístula (según Rubin &
Farber 1994, modificado) |
Complicaciones
Estas son:
1) obstrucción intestinal;
2) perforación por una fisura transmural;
3) fístulas: la extensión transmural de las fisuras
da origen a fístulas de fondo ciego en el mesenterio, o que
comunican con otras asas intestinales, útero, vagina, vejiga,
o a la piel perianal;
4) cáncer: mayor riesgo de carcinoma intestinal en la
enfermedad de Crohn.
Colitis ulcerativa idiopática
Enfermedad de causa y patogenia desconocidas, con una posible predisposión
genética, que afecta principalmente a adultos jóvenes,
en forma de crisis de diarrea crónica y rectorragia, con exacerbaciones
y remisiones. Las manifestaciones extraintestinales que pueden aparecer
en el curso de la enfermedad son: artritis, uveítis, inflamaciones
de la piel, pericolangitis, carcinoma de la vía biliar y tromboembolia.
Lesión intestinal
Morfología: afecta solamente el intestino grueso, sin
extenderse al intestino delgado. De regla se compromete el recto y
además una variable extensión en continuidad al sigmoides
y resto del colon, y puede llegar incluso hasta el ciego. En las zonas
comprometidas la inflamación es difusa.
En las crisis de actividad la mucosa es hiperémica y friable;
la lesión afecta la mucosa y la porción superficial
de la submucosa. Hay lesiones degenerativas del epitelio con pérdida
de mucina en el citoplasma. Infiltración leucocitaria de la
lámina propia, exudado de polinucleares al lumen de las criptas
(abscesos crípticos ), pérdida del epitelio y erosión
del borde de la cripta, confluencia de erosiones y profundización
de la destrucción, lo que da origen a extensas úlceras
confluentes, poco profundas, con su fondo situado en la submucosa.
Entre las úlceras, la mucosa remanente está tumefacta,
con infiltración linfocitaria de la lámina propia, y
signos regenerativos del epitelio, en forma de criptas irregulares
y ramificadas. Estos islotes de mucosa, solevantados respecto a las
úlceras, han sido denominados pseudopólipos (Fig. 4-13).
Cuando la crisis pasa, hay reparación con tejido granulatorio
escaso y regeneración de la mucosa, con persistencia de criptas
irregulares y ramificadas.
Complicaciones
Estas son hemorragia masiva y megacolon tóxico (dilatación
extrema del colon que puede perforarse). Los pacientes con colitis
ulcerativa idiopática de larga duración (más
de 10 años) tienen mayor riesgo de carcinoma del intestino
grueso.
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Figura 4.13
Colitis ulcerativa idiopática. Ulceras lineales (en negro) |
Amebiasis
Causada por la Entamoeba histolytica , protozoo que habita en el intestino
de alrededor del 10% de la población mundial. La infección
se adquiere por ingestión de la forma quística del parásito
en el agua o alimentos contaminados con deposiciones humanas. En el
intestino delgado, el quiste libera 4 trofozoitos que miden 20 a 30
mm, que tienen un núcleo pequeño excéntrico. La
mayoría de las personas infectadas son portadores sanos asintomáticos.
Sólo algunas cepas de E. histolytica son patógenas; pero
requieren otros factores, no bien identificados aún (condiciones
de la flora bacteriana, estado inmunológico del huésped)
para que el parásito invada los tejidos mediante la lisis de
las células por contacto directo con ellas.
Lesiones intestinales (amibiasis intestinal)
Se localizan principalmente en el ciego y en el colon sigmoides;
rara vez en íleon y apéndice cecal. Hay necrosis de
la mucosa y luego de la submucosa; el compromiso lateral de la submucosa
es más extenso que el de la mucosa (úlcera subminada).
La mayoría de las úlceras son pequeñas, menores
de 1 cm. Hay escasa reacción inflamatoria con polinucleares,
macrófagos y plasmocitos. Los trofozoitos pueden encontrarse
en las zonas de avance de la destrucción en la submucosa; pero
suelen ser más numerosos en los detritus que cubren mucosa;
contienen eritrocitos fagocitados.
Las úlceras pueden cicatrizar y dejar escasa deformación.
Complicaciones
Estas son:
1) confluencia de las úlceras con extensa pérdida
de mucosa (ulceración pancolónica), con dilatación
y eventual perforación;
2) ameboma : reacción inflamatoria localizada exhuberante
de tejido granulatorio y fibrosis que pueden determinar obstrucción
del lumen intestinal;
3) amibiasis hepática: focos hepáticos de necrosis
y cavitación, pequeños o confluentes, producidos por
trofozoitos transportados desde el colon vía porta (abscesos
hepáticos amebianos );
4) amibiasis cutánea, pulmonar o cerebral: raras.
Enfermedad Celíaca
Afecta principalmente a niños y adultos jóvenes, caracterizada
por intolerancia a la harina de trigo, en particular a su porción
insoluble (gluten) y a un compuesto extraído de éste,
la gliadina. Se manifiesta por una lesión del intestino delgado
que determina malabsorción (de proteínas, grasas y vitaminas),
diarrea, enflaquecimiento y retardo del crecimiento. Las lesiones y
la alteración funcional desaparecen con una dieta permanente
sin gluten.
Se ha descrito cierta susceptibilidad familiar. Una alta proporción
de los celíacos tienen antígenos HLA-B8 y HLA-DW3, que
están presentes normalmente en menos del 20% de la población.
Morfología
La lesión compromete la mucosa en forma difusa, aunque es
más intensa en el yeyuno proximal: disminuye en el duodeno
y en el íleon. La mucosa tiene un grosor normal o aumentado;
sin embargo, las vellosidades están muy acortadas o ausentes,
y las criptas elongadas, por lo que la arquitectura de la mucosa se
parece a la del intestino grueso (Fig. 4-14). Hay menor diferenciación
del epitelio superficial y de las criptas y aumento del número
de mitosis en ellas. Se observa aumento del infiltrado linfocitario
y plasmocitario de la lámina propia y aumento del número
de linfocitos T intraepiteliales.
Patogenia
Se desarrollaría en personas portadoras de genes que codifican
receptores de gliadina en los linfocitos. Al unirse al receptor, la
gliadina activaría un proceso que en último término
daña las células epiteliales. A la destrucción
del epitelio sigue un aumento de la proliferación epitelial,
migración de células menos diferenciadas, que al microscopio
electrónico muestran microvellosidades cortas, escasas e irregulares.
La mantención de la forma de las vellosidades depende de un
equilibrio entre la maduración de las células epiteliales
y el crecimiento del tejido conjuntivo que la sustenta; al no haber
maduración de las células epiteliales, se elonga la
cripta y no se forman vellosidades.
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Figura 4.14
Enfermedad celíaca. A: mucosa normal (círculos
negros en el epitelio: células caliciformes), B:
mucosa alterada desaparición de vellosidades, infiltración
redondocelular, mitosis (cruces en el epitelio) |
En la malabsorción intervienen los siguientes factores: menor
área de absorción por acortamiento o desaparición
de las vellosidades y de las microvellosidades; alteración
del metabolismo de las células epiteliales; deficiencia de
disacaridasa, debido a la alteración de las microvellosidades.
Los pacientes con enfermedad celíaca tienen mayor riesgo de
linfoma del intestino delgado.
Apendicitis aguda
Es frecuente en jóvenes, infrecuente en menores de 5 y mayores
de 50 años.
Patogenia
La infección es un elemento constante, generalmente producida
por Escherichia coli y estreptococo no hemolítico. La obstrucción
es frecuente; participa siempre en las apendicitis intensas y en las
acompañadas de gangrena; la causa más frecuente de obstrucción
es el coprolito, también pueden producirla áscaris,
cicatrices, hiperplasia de los folículos linfáticos
o carcinoides. Por una parte, la obstrucción lleva a la acumulación
de mucus, con distensión del órgano, hiperemia pasiva,
edema y hemorragia, y eventualmente isquemia. Por otra parte, la formación
de una cavidad cerrada por la obstrucción estimula la proliferación
y virulencia de gérmenes, que invaden el espesor de la pared
y causan gangrena y licuefacción.
Formas
La apendicitis puede cursar en diversas fases, dependiendo de los elementos
patogénicos y del momento de la extirpación quirúrgica
del órgano. Se reconocen las siguientes formas (Fig. 4-15):
1. Apendicitis aguda simple. Caracterizada por el chancro
primario: erosión superficial, con eliminación de
células epiteliales de la superficie mucosa, destrucción
focal superficial de la lámina propia y exudado de fibrina
y polinucleares. La infiltración se extiende en profundidad
en forma de cuña cuya base está situada en la serosa.
Hay una peritonitis fibrino-leucocitaria leve.
2. Apendicitis flegmonosa. El exudado polinuclear se extiende
difusamente en los intersticios de todo el espesor y en todo el
perímetro del órgano. La serosa presenta una inflamación
fibrinopurulenta.
3. Apendicitis úlcero-flegmonosa. Se desprenden zonas
reblandecidas de mucosa y parte de la submucosa subyacente.
4. Apendicitis apostematosa. Tiene focos supurados intraparietales,
que pueden abrirse hacia el lumen o hacia el peritoneo.
5. Apendicitis gangrenosa (gangrena apendicular). Es consecutiva
a obstrucción arterial por distensión o por tromboangeítis
séptica de vasos mesoapendiculares.
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Figura 4.15
Apendicitis aguda. A: chancro primario, B: ulceración
(y flegmón incipiente), C: ulceración y
foco supurado (y flegmón), D: gangrena y perforación |
La inflamación fibrinopurulenta de la serosa apendicular
generalmente queda acantonada en la zona, por adherencia del tejido
adiposo del epiplón mayor, que evoluciona hacia la formación
de tejido granulatorio en forma de una masa periapendicular (plastrón
apendicular). Sin embargo, con frecuencia puede sobrevenir una peritonitis
aguda difusa.
Curación
La apendicitis flegmonosa cura con reabsorción del exudado
y engrosamiento de la pared por fibrosis intersticial difusa. En la
reparación subsecuente a la apendicitis ulcerada puede producirse
estenosis que puede llegar a la obliteración del lumen. En
la apendicitis con perforación puede producirse reparación
que deja pseudodivertículos apendiculares como secuela.
Complicaciones
Estas son:
1) perforación;
2) absceso periapendicular;
3) fístulas a órganos adyacentes (intestino,
vejiga, vagina);
4) pileflebitis: inflamación aguda séptica de
la vena porta y ramas, a partir de la tromboflebitis de las ramas
de la vena mesentérica superior. La pileflebitis puede causar
abscesos hepáticos.
5) peritonitis difusa;
6) septicemia.
Diverticulosis (enfermedad Diverticular)
Lesión del intestino grueso progresivamente frecuente en mayores
de 40 años, con mayor incidencia en países desarrollados.
Caracterizada por múltiples herniaciones (pseudodivertículos)
de la mucosa y submucosa a través de las túnicas musculares
del intestino grueso (Fig. 4-16).
 |
Figura 4.16
Diverticulitis intestinal. D: divertículos, T: tenias,
F: fecalito |
Patogenia
Se han señalado dos factores principales: a) hipertensión
intraluminal: la dieta escasa en fibras (propia de países desarrollados)
lleva a contracciones sostenidas del intestino; b) menor resistencia
del tejido conectivo que rodea a los vasos que penetran por la túnica
muscular.
Morfología. Se afecta predominantemente el sigmoides,
pero puede llegar hasta el colon derecho. Se observan decenas o aun
centenas de pseudodivertículos, generalmente menores de 1 cm.,
constituidos por mucosa y submucosa de intestino grueso, revestidas
por una delgada prolongación de la túnica muscular o sin
ella. Contienen material fecal compacto. Hay hipertrofia de la muscular
propia vecina. La alteración generalmente es asintomática,
aunque algunas personas pueden tener molestias leves, como alteración
del tránsito o distensión abdominal.
Complicaciones. La complicación de los divertículos
se denomina generalmente enfermedad diverticular. Puede sobrevenir:
a) hemorragia,
b) diverticulitis y peridiverticulitis, que en ocasiones pueden
causar abscesos peridiverticulares, y muy rara vez peritonitis difusa,
c) estenosis,
d) fístulas (raras).
Tumores y Lesiones Pseudotumorales del Intestino
Delgado
Los tumores y lesiones pseudotumorales del intestino delgado son poco
frecuentes. Se indican en la tabla que sigue.
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POLIPOS NO NEOPLÁSTICOS
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TUMORES
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Pólipos hamartomatosos predominantemente epiteliales
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Benignos
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(pólipos de Peutz-Jeghers)
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Adenomas
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Leiomiomas
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Pólipos hiperplásticos linfoides
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Malignos
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Carcinoides
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Linfomas
|
|
|
Carcinomas
|
|
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Leiomiosarcoma
|
Pólipos de Peutz-Jeghers
El síndrome de Peutz-Jeghers se hereda con tendencia autosómica
dominante. Se caracteriza por pólipos del tubo digestivo y pigmentación
melánica mucocutánea. Los pólipos son más
frecuentes en el intestino delgado; pero también puede haber
en el intestino grueso y en el estómago. Se trata de hamartomas,
constituidos por criptas y vellosidades irregulares revestidas por epitelio
normotípico, bien diferenciado, con enterocitos y células
caliciformes. En la lámina propia hay haces desordenados de musculatura
lisa entre las criptas.
Pólipos hiperplásicos linfoides
Pueden ser únicos o múltiples, constituyen una manifestación
de hiperplasia folicular linfática extraganglionar.
Carcinoide
El carcinoide es una neoplasia de células endocrinas intraepiteliales.
Se localiza, en orden de frecuencia, en: apéndice cecal, íleon,
y otros segmentos del tubo gastrointestinal. La mayoría de ellos
son pequeños en el momento del diagnóstico, particularmente
en el apéndice cecal, donde constituyen un hallazgo. Cuando miden
menos de 1 cm. en el momento de la extirpación no presentan recidiva
ni metástasis.
Macroscopía: son nódulos amarillentos submucosos, que
pueden hacerse anulares y eventualmente ulcerarse. Histología:
las células neoplásicas son cuboideas, uniformes, con
gránulos citoplasmáticos de tipo neurendocrino. Las células
se disponen en nidos, cordones o túbulos, generalmente con estroma
desmoplástico
El carcinoide tienen capacidad de invadir la pared intestinal y dar
metástasis por vía linfógena y hematógena.
El tumor puede secretar una variedad de aminas o polipéptidos
de acción hormonal: la hormona más comunmente secretada
es la serotonina. En pacientes con extensas metástasis hepáticas,
la producción de serotonina y posiblemente de calicreína
puede causar el síndrome del carcinoide , caracterizado por:
diarrea, episodios de rubor, broncoespasmo, fibrosis del endocardio
del corazón derecho, con engrosamiento y retracción de
las válvulas pulmonar y tricúspide.
Linfoma
Los linfomas primarios del intestino delgado se originan en el tejido
linfoide de la mucosa. Se trata de linfomas no-Hodgkin, la mayoría
de linfocitos B. Se reconocen dos formas principales de linfoma del
intestino delgado:
a) Linfoma de tipo mediterráneo (frecuente en el Medio
Oriente y en las costa sudoriente del Mediterráneo). Se presenta
en regiones con bajo nivel socio-económico, generalmente en
hombres menores de 30 años. Afecta predominantemente el duodeno
o yeyuno proximal, con infiltración extensa o difusa de la
mucosa y submucosa: puede manifestarse clínicamente por malabsorción.
Citológicamente es un linfoma linfo-plasmocítico; algunos
secretan cadena alfa de inmunoglobulina A (enfermedad de cadena alfa).
b) Linfoma de tipo occidental . Afecta a niños menores
de 10 años o adultos mayores de 40 años. Se presenta
como una masa tumoral, más común en el íleon
y se manifiesta clínicamente por obstrucción y hemorragia.
Carcinoma
El carcinoma primario del intestino delgado se origina de preferencia
en el duodeno (en la vecindad de la papila de Vater) y en el yeyuno.
El ubicado cerca de la papila tiende a ser poliposo; los otros son ulcerados,
en general anulares. El tipo histológico más frecuente
es el adenocarcinoma tubular.
El carcinoma del intestino delgado puede ser una complicación
rara de la enfermedad de Crohn o de la enfermedad celíaca.
Tumores y Lesiones Pseudotumorales del Instestino
Grueso
Los tumores y lesiones pseudotumorales del intestino grueso son frecuentes.
Se indican en la tabla que sigue:
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POLIPOS NO NEOPLASTICOS
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TUMORES
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Pólipos hamartomatosos predominantemente epiteliales
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Benignos
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Pólipos juveniles
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Adenomas
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Pólipos de Peutz-Jeghers
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Lipomas
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Leiomiomas
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Pólipos hiperplásticos epiteliales
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Malignos
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Carcinomas
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Carcinoides
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Pólipos hiperplásticos linfoides
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Linfomas
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Leiomiosarcoma
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Pólipos juveniles
Son únicos, rara vez múltiples, más frecuentes
en niños y jóvenes. Generalmente pediculados, constituidos
por criptas muy anchas, irregulares y distendidas (pólipo de
retención ). Frecuentemente están erosionados y tienen
tejido granulatorio en la lámina propia, lo que puede dar lugar
a hemorragia.
Pólipos hiperplásticos linfoides
Son los pólipos más frecuentes del intestino grueso,
pero generalmente sin importancia clínica (no dan síntomas
y no se complican). Son pequeños, menores de 1cm., sésiles
o pediculados. Son la consecuencia de un desequilibrio entre proliferación
celular en el tercio inferior de las criptas y la pérdida de
células en la superficie. Esto se manifiesta en criptas elongadas,
de bordes plegados, revestidas por células bien diferenciadas.
Pólipos linfoides
Poco frecuentes; únicos o, generalmente, múltiples. Pequeños,
sésiles o pediculados. Son la manifestación de una hiperplasia
folicular del tejido linfoide intestinal, con centros germinales.
Adenomas
El adenoma es la neoplasia más frecuente del intestino grueso.
Se presenta en forma de pólipo sésil o pediculado (adenoma
poliposo o pólipo adenomatoso ). Pueden dar sintomatología
por obstrucción o hemorragia oculta. Generalmente son únicos.
Tienen algún grado de displasia, caracterizada por: a) alteraciones
celulares (células cilíndricas, núcleos elongados,
pseudoestratificados hasta francamente polimorfos, desdiferenciación,
mitosis no restringida al tercio inferior de la cripta); b) alteración
de la arquitectura, túbulos irregulares, ramificados, papilas.
Se reconocen tres formas histológicas de adenoma:
Adenoma tubular: es la forma más frecuente (75%). Son
sésiles o pediculados.
Adenoma tubulo-velloso (tubulo-papilar): pólipo sésil
o pediculado.
Adenoma velloso (papilar): generalmente es de mayor tamaño
(más de 3 cm), sésil, más frecuente en el recto.
Macroscópicamente tienen forma de crisantemo o coliflor.
Se acepta que los adenomas son lesiones precancerosas. Algunos argumentos
que apoyan esta aseveración son los siguientes:
1) Tienen displasia epitelial.
2) Especialmente los de mayor tamaño, tienen una distribución
en el intestino similar a la del carcinoma.
3) Se observan algunos adenomas con focos de adenocarcinoma.
4) Los programas de detección y extirpación
de los adenomas dan como resultado una frecuencia de carcinoma menor
que la de la población general.
5) Con frecuencia hay coexistencia de adenomas y carcinoma
del colon.
6) Se reconocen restos de adenoma en algunos carcinomas pequeños.
7) Existe una enfermedad, la poliposis familiar (adenomatosis
familiar) cuya historia natural demuestra la secuencia adenoma-carcinoma.
La adenomatosis familiar se hereda con tendencia autosómica
dominante. En la segunda o tercera década de la vida dan sintomatología.
El intestino está tapizado por adenomas (más de 100,
promedio 1000) de diversos tamaños, la mayoría tubulares,
pero también hay vellosos. Si se deja evolucionar espontáneamente,
el riesgo de carcinoma en un adenoma es de 100%.
La probabilidad de que aparezca carcinoma en un adenoma está
relacionada con:
1) El tamaño del adenoma: muy bajo riesgo en adenomas
menores de 1 cm.. En adenomas de 1 a 2 cm. el riesgo es de 10%; en
adenomas mayores de 2 cm. el riesgo es de 45%.
2) La proporción relativa de componente velloso (papilar):
mientras mayor porcentaje de componente velloso, mayor es la probabilidad
de carcinoma. (Una biopsia endoscópica parcial de un tumor
velloso informada como adenoma no excluye que ya haya un carcinoma
en alguna zona de la masa.
3) El grado de displasia: el riesgo aumenta con el grado de
displasia.
Carcinoma
Aproximadamente en el 60% de los casos, el carcinoma del intestino
grueso se ubica en el recto y en el sigmoides; alrededor del 10% se
localiza en el ciego.
Macroscopía
La forma más frecuente es la que empieza como un solevantamiento
discoideo a manera de un botón, que evoluciona a un tumor ulcerado
de bordes solevantados; éste eventualmente se hace anular,
determinando estenosis. En el colon derecho, especialmente en el ciego,
el tumor puede ser poliposo sésil y no manifestarse clínicamente
por obstrucción.
Histología
El tipo histológico más frecuente es el adenocarcinoma
tubular o túbulo-papilar bien diferenciado o moderadamente
diferenciado. Los adenocarcinomas tubulares poco diferenciados son
menos frecuentes, siendo infrecuentes los adenocarcinomas de células
en anillo de sello y los mucinosos o gelatinosos, con abundante mucina
extracelular. Las células neoplásticas producen antígeno
carcino-embrionario.
Diseminación
El carcinoma del intestino grueso invade la pared del órgano
y puede extenderse a órganos adyacentes, como la vejiga y la
pared de la pelvis. Da metástasis linfógenas, transcelómicas
y hematógenas. Estas últimas siguen el modelo porta,
se exceptúan los cánceres de los dos tercios distales
del recto que pueden dar metástasis según el modelo
cava.
Sistema de Dukes
Para estimar el nivel de penetración del tumor en la pieza
de resección quirúrgica, relacionado con el pronóstico,
se utiliza el sistema de Dukes (Fig. 4-17):
Forma A: el tumor está confinado dentro de la pared,
sin traspasar la muscular propia. Estos casos tienen en promedio
una sobrevida de 80 a 90% a los 5 años.
Forma B: el tumor ha traspasado la muscular propia hasta
la subserosa y serosa, o hasta el tejido adiposo adventicial en
las áreas normalmente desprovistas de serosa. No hay metástasis
ganglionares. Esta forma tiene una sobrevida promedio de 65% a los
5 años.
Forma C: con metástasis ganglionares. Sobrevida de
35% a los 5 años.
Dentro del grupo A de Dukes hay que distinguir los carcinomas intramucosos:
no dan metástasis, por lo que pueden considerarse curados una
vez extirpados.
Etiología y Patogenia
Se han propuesto los siguientes factores de importancia en el desarrollo
del carcinoma de intestino grueso:
Factores de la dieta. Bajo consumo de fibra vegetal no absorbible,
lo que produce disminución del volumen de las deposiciones
y de la velocidad del tránsito intestinal; esto altera la flora
intestinal y posibilita que sustancias potencialmente dañinas,
presentes en el contenido intestinal, tengan un mayor tiempo de contacto
con la mucosa.
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Figura 4.17
Carcinoma del intestino grueso. Formas de Dukes. A: tumor
no atraviesa la muscular propia, B: tumor traspasa la muscular,
C: metástasis ganglionares linfáticas |
Elevado consumo de grasa animal: provoca aumento de sales biliares
y esteroides en el intestino. La alteración de la flora llevaría
a mayor fraccionamiento de sales biliares y formación de carcinógenos
o cocarcinógenos (iniciadores o promotores).
La dieta baja en fibras y rica en grasa animal es propia de países
desrrollados en los cuales el cáncer de intestino grueso es
uno de los de mayor incidencia.
Factores genéticos. En algunos casos de cáncer del
intestino grueso se ha descrito una tendencia familiar. También
se ha descrito predisposición genética a los adenomas.
Colitis ulcerativa idiopática. La colitis ulcerativa tiene
mayor riesgo de carcinoma, especialmente en pacientes con inicio en
la juventud y varias décadas de enfermedad. Menos del 1 por
mil de los carcinomas de intestino grueso se originan en colitis ulcerativa
idiopática.
Secuencia adenoma-carcinoma en el tubo digestivo
En estómago, intestino delgado e intestino grueso, el riesgo
de malignización de los adenomas es similar, y depende de los
mismos factores.
En el estómago los adenomas son escasos y los carcinomas frecuentes.
Se estima que la mayoría de los carcinomas se originan de novo
: es decir, se originan en una mucosa displásica plana sin caracteres
de adenoma. Sólo una pequeña proporción de los
carcinomas gástricos se originan a partir de adenoma.
En el intestino grueso los adenomas son mucho más frecuentes
que los carcinomas. Se estima que la mayoría de los carcinomas
se originan a partir de adenomas y que pocos carcinomas se originan
de novo .
En el intestino delgado ambas lesiones son poco frecuentes. No hay
datos suficientes para estimar qué proporción de carcinomas
se originan en adenomas o de novo .
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