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| Figura 2.7 Fases evolutivas de la neumonía fibrinosa alveolar producida por el Streptococcus pneumoniae. A: congestión, B: hepatización roja, C: hepatización gris, D: organización en fase temprana, E: organización en fase avanzada |
Fase de congestión
En ésta, el lóbulo afectado es hiperémico, rojo
oscuro y pesado. De la superficie de corte fluye un líquido
turbio, espumoso, gris rojizo. La consistencia está aumentada.
Microscópicamente el exudado alveolar es al principio seroso,
con escasos eritrocitos, neutrófilos y macrófagos alveolares
(edema inflamatorio). En el exudado pueden demostrarse neumococos
libres. Los capilares están dilatados, repletos de sangre.
Este estadio dura de 24 a 48 horas. Al final de esta fase se inicia
el depósito de finas hebras de fibrina en los alvéolos.
Hepatización roja
En esta fase, de 2 a 4 días de duración, la superficie
de corte es rojo oscura y luego rojo azulada, granular y seca. Los
alvéolos están ocupados por un exudado rico en fibrina,
pero, además, se encuentran escasos eritrocitos y abundantes
macrófagos alveolares y leucocitos. Es un exudado fibrinoso,
pero heterogéneo en cuanto a otros elementos figurados. Los
capilares continúan ingurgitados de sangre.
Hepatización gris
En esta fase, de 4 a 6 días de duración, la enfermedad
alcanza el clímax. El lóbulo hepatizado alcanza su máximo
volumen y puede llegar a pesar 2 kg. Las otras partes del pulmón
están comprimidas y atelectásicas. La superficie de
corte es gris, granular y seca. Los alvéolos están ocupados
por un exudado más uniforme, con mucha fibrina y abundantes
leucocitos, muchos de éstos con núcleos fragmentados.
De regla se observan filamentos de fibrina que pasan de un alvéolo
a otro por los poros de Kohn. Los eritrocitos del exudado están
hemolizados; el tejido comprometido está anémico. Al
final de esta fase se normaliza la circulación, parcialmente
interrumpida al comienzo.
Resolución
El esta fase, de 6 a 12 días de duración, se producen
reaparición de los macrófagos en el exudado como primer
signo histológico de la resolución, fibrinolisis, fagocitosis
de neumococos y ulterior destrucción de éstos con degeneración
grasa de los macrófagos. La superficie de corte, antes granular,
ahora está húmeda, como lavada, algo amarillenta debido
a la esteatosis leucocitaria (hepatización amarilla de algunos
autores), fluye material turbio, más tarde puriforme. El exudado
fluidificado es reabsorbido en su mayor parte por vía linfática
y una pequeña porción se expulsa con la expectoración.
Tras la resolución y la regeneración del epitelio alveolar, la zona afectada de pulmón vuelve a airearse en unos 14 días. La mayoría de los casos curan con restitución ad integrum.
Complicaciones
La neumonía va acompañada casi siempre de una pleuritis
fibrinosa o serofibrinosa, asintomática. Si pasan neumococos
a este exudado se constituye rápidamente un empiema pleural
(2-6% de los casos). En un 4 a 20% de los casos se observa una pericarditis
fibrinosa concomitante.
En forma de metástasis hematógenas se presenta una meningitis en un 2%, endocarditis úlcero-trombótica en 6%, y, menos frecuentemente, una artritis o una osteomielitis (en menos de 1% de los casos). En un 6% se produce un absceso pulmonar. Este se origina como necrosis isquémica por trombosis fibrinosa secundaria a angeítis séptica en vasos pequeños.
En el 3 a 5% de los casos, el exudado se organiza en los alveólos (neumonía crónica, carnificación), penetran fibroblastos y angioblastos desde las paredes alveolares y sustituyen la fibrina por tejido granulatorio. Se produce finalmente una induración cicatrizal del tejido pulmonar y se forman amplias adherencias de los tapones con las paredes alveolares.
La mortalidad en pacientes menores de 50 años es de aproximadamente 5%, en los mayores de 50 años, de hasta 30%.
Actualmente las neumonías neumocócicas tienden a ser de evolucion más corta, de pocos días. La fiebre, tras un escalofrío, no se presenta por más de dos días (neumonía de 1 día ). Se resuelve a partir del estadio I o II. Esto se ha producido por la introducción de eficaces esquemas antibióticos.
Es la neumonía producida por Klebsiella pneumoniae y comprende aproximadamente un 1% de las neumonías de autopsias. El 75% son unilaterales, derechas. Se trata de una neumonía lobular atípica. Se distingue una forma aguda y una crónica.
La forma aguda comienza como focos neumónicos, que se hacen rápidamente confluentes hasta alcanzar una extensión lobular, predominantemente en lóbulo superior. A veces tiene distribución de tipo aspirativo (segmentos posterior y apical inferiores). El exudado es serofibrinoso, fibrinopurulento o hemorrágico y tiende a la transformación mucosa, de tal manera que la superficie de corte deja fluir un material rojo vinoso y filante. Son frecuentes los focos supurados y la tendencia a formar abscesos.
En las formas crónicas, más del 80% de los casos presenta abscesos del lóbulo superior derecho y el 25%, empiema pleural.
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