RESEÑAS DE LIBROS

Disponible en:
Biblioteca del Centro de Educación Médica
Amazon


 
A piece of my mind
A new collection of essays from JAMA
 

Hoboken, NJ, Wiley & Sons, 2000



Desde 1980, la sección «A piece of my mind» del Journal of the American Medical Association, JAMA, ha estado destinada a colaboraciones breves de médicos y estudiantes de medicina, principalmente, pero también de pacientes, enfermeros, otros profesionales e incluso parientes de doctores. En este prestigiosa revista médica general, quizá la más leída del mundo en su tipo, «A piece of my mind» es el espacio reservado a la expresión de los sentimientos, a las experiencias personales, privadas, fuertísimas en ocasiones, interesantes siempre, que han vivido con sus pacientesquienes están cercanos al mundo de la medicina. Fue una idea pionera que pronto muchasrevistas médicas y de salud imitaron, porque estas pequeñas narraciones en el fondo constituyen una historia paralela, una historia íntima, el backstage de los avances de la disciplina y sus consecuencias en las personas de carne y hueso.

No piense, sin embargo, que se trata de un espacio de subjetividad desatada en queel colaborador de turno cuenta una anécdota simpática o manda recuerdos a su familia, o donde el médico se da el gusto de escribir un pequeño relato porque siempre ha querido ser escritor, en el fondo. Esta sección está tan rigurosamente editada como el resto del semanario, y cada pieza pasa por revisión de pares y por la aprobación del consejo editorial en pleno. De hecho se publica solo un 10% de las colaboraciones que se reciben para este espacio en JAMA. Así, la descripción de síntomas o procedimientos clínicos es precisa, con todo tipo de explicaciones de contexto, y cada caso se selecciona tanto por su interés humano como por ser representativo de una idea, una tendencia o su excepción, un asunto que interesa a esta comunidad más que solo a los protagonistas de cada relato.

En este segundo libro recopilatorio se reúnen decenas de artículos breves aparecidos en «A piece of my mind». Se han ordenado en capítulos como «La práctica de la medicina», «Todo queda en familia», «El lado oscuro» (sobre criminales y víctimas de hechos violentos), «Gracias por los recuerdos» (sobre pacientes inolvidables) y «La vista desde aquí», textos escritos desde el punto de vista de los enfermos.

¿Qué lleva a profesionales tan ocupados como los médicos a sentarse a escribir sobre sus experiencias más personales, con el consiguiente riesgo de ser evaluados en lo más íntimo por un público amplísimo y competente? La necesidad de catarsis, para empezar. Escribir ayuda a ordenar los pensamientos y a confrontar problemas complejos, y no me refiero a enigmas médicos sino a la culpa, el miedo, el fracaso. Parte de estos textos son relatos de aprendizaje, momentos epifánicos que cambiaron la vida de quienes los vivieron. Otros son una forma dehomenaje a pacientescuyas cualidades hicieron que su médico quisiera contar su historia.

Pero quizás la razón más importante –como dice Roxanne K. Young, la editora del libro– es que en estos tiempos acelerados los propios médicos anhelan recordarse a sí mismos, tanto como a los demás, por qué fue que decidieron dedicar su inteligencia y su futuro a la práctica de la medicina.


Andrea Palet

Oficina Editorial
Escuela de Medicina