RESEÑAS DE LIBROS

Disponible en:
Taurus.cl (Grupo editorial Santillana)


 
Matt Ridley
Qué nos hace humanos
 

Madrid, Taurus, 2003



Matt Ridley viene a Chile en septiembre. Participará en una conferencia internacional sobre el legado cultural de Charles Darwin, junto con Steven Pinker, Daniel Dennett, Leda Cosmides y Richard Dawkins, entre otros destacadísimos invitados de la Fundación Ciencia y Evolución, que ha programado varios seminarios internacionales de lujo para celebrar el Año Darwin en Chile.

Ridley, doctor en zoología de Oxford, decidió hace muchos años que iba a dedicar sus mejores esfuerzos al periodismo científico de calidad. Hoy es un escritor y un divulgador muy reconocido cuyos libros y artículos no solo dan cuenta, y con gran estilo, de los avances y los debates que ocupan a los científicos de hoy, sino que se atreven a proponer miradas e hipótesis propias. Qué nos hace humanos es una crónica sobre genética contemporánea que cualquiera puede entender. Ridley repasa aquí un siglo de investigaciones y polémicas en torno a la disputa entre empiristas e innatistas, y explica el contexto histórico en que medraron respectivamente ambas ideas sobre qué es lo que realmente determina nuestro comportamiento, si los genes o la experiencia.

Mientras más se sabe acerca de los genes, más sustento hay para pensar que están concebidos para dejarse guiar por el entorno, que la experiencia afecta los genes. Dice Ridley: «Los genes son los que permiten que la mente aprenda, recuerde, imite, cree lazos afectivos, absorba cultura y exprese instintos. Los genes no son maestros de títeres ni planes de acción. Ni tampoco son solamente los portadores de la herencia. Su actividad dura toda la vida; se activan y desactivan mutuamente; responden al ambiente. Puede que dirijan la construcción del cuerpo y el cerebro en el útero, pero luego se ponen a desmantelar y reconstruir lo que han hecho casi inmediatamente… en respuesta a la experiencia. Son causa y consecuencia de nuestras acciones. En cierto modo los partidarios del “entorno” se han asustado absurdamente a la vista del poder y la inevitabilidad de los genes y se les ha escapado la mayor lección de todas: los genes están de su parte».

Para llegar a esta solución salomónica que hoy se impone –la unión de naturaleza y cultura, nature via nurture, finalmente–, hubo que hacer un largo camino, del cual fueron hitos importantes el concepto de impronta de Lorenz, los estudios de gemelos, los descubrimientos de Jane Goodall en simios, el papel de los genes hox y los avances en neurociencias, psicología, biología, lingüística y sociología, entre muchos otros. Pero, como la ciencia no existe solo entre matraces sino en la historia, en este relato tienen cabida las circunstancias políticas que influyeron en el peso de una u otra tendencia o moda científica durante el movido siglo veinte: el rechazo frontal al determinismo biológico tras la experiencia nazi, por ejemplo, o los desquiciados experimentos del soviético Lysenko en la URSS.

«En lugar de progresar sin prisas pero sin pausas hacia la ilustración, lo que hubo en el siglo XX fue una colisión de ideas, una guerra de los cien años entre las tropas de la herencia y las del ambiente». Esta guerra parece estarse apaciguando gracias a un arma pacificadora por excelencia, el conocimiento. Qué nos hace humanos nos lo recuerda y deja como mensaje no una paradoja sino una moraleja: «El libre albedrío es totalmente compatible con un cerebro maravillosamente predefinido y dirigido por los genes».

Matt Ridley ha escrito también Genoma, la autobiografía de una especie en 23 capítulos, The red queen: Sex and the evolution of human nature, Francis Crick: Discoverer of the genetic code, y The origins of virtue.

(El primero de los seminarios internacionales de la Fundación Ciencia y Evolución para 2009 es “Medicina y Evolución”, está programado para mayo y contempla las intervenciones del dr. Randolph Nesse, de la U. de Michigan (“Por qué nos enfermamos: la nueva ciencia de la medicina darwiniana”), y el dr. Paul Ewald, de la U. de Louisville (“La evolución como principio integrador de las ciencias médicas. El caso del cáncer”). Además, en actividades cerradas al público general, Nesse dictará la conferencia “Aplicaciones actuales de la teoría evolucionaria en psiquiatría”, e Ewald lo hará sobre “Aportes de la teoría evolucionaria en inmunología y bacteriología”. Más información en www.fundacioncienciayevolucion.cl.)


Andrea Palet

Oficina Editorial
Escuela de Medicina